Murió el Piojo Yudica

Este lunes, a los 84 años, falleció José Yudica. El Piojo, como se lo conoció desde siempre en el ambiente, fue uno de los grandes entrenadores que tuvo la historia del fútbol argentino. Víctima de una enfermedad, su deceso fue confirmado por su hijo en las redes sociales.

“Siempre me gustaron los equipos ofensivos”, solía decir en cada entrevista que le hacían. Y esa idea logró llevarla a la práctica en casi todos equipos donde le tocó dirigir a lo largo de su extensa trayectoria en el fútbol.

Durante muchos años ostentó un récord en el fútbol argentino: salir campeón con tres equipos distintos. En 1978 llevó a Quilmes a ganar el Metropolitano, el único título que tiene el Cervecero en Primera División. Luego, en 1985, obtuvo el Nacional con Argentinos Juniors y ese mismo año conquistó la Copa Libertadores que le permitió jugar aquel inolvidable partido con la Juventus por la Copa Intercontinental. Y ya en la temporada 1987/88 dio la vuelta olímpica al mando de Newell’s Old Boys.

El Tolo Gallego, muchos años después, lograría igualar su gesta tras ser campeón del fútbol local con River (Apertura 94 y Clausura 2000), Independiente (Apertura 2002) y Newell’s (Apertura 2004), respectivamente.

Su carrera como jugador

Yudica estaba destinado a hacer historia como entrenador. Pero su relación con el fútbol primero fue como futbolista. Nacido el 26 de febrero de 1936 en Rosario, debutó en 1954 en la Primera de Newell’s. En 1959 pasó a Boca, donde permaneció dos temporadas. Luego jugó en Vélez, Estudiantes, Platense, Quilmes, Deportivo Cali de Colombia, Talleres de Remedios de Escalada y San Telmo, donde se retiró en 1971.

Su carrera como DT

Ya como entrenador, su primer club fue Altos Hornos Zapla de Jujuy, al que lo clasificó para disputar el torneo Nacional de 1974, donde hizo una muy buena campaña. Tras un fugaz paso por Colón y por Newell’s, en 1977 llegó a Quilmes. Un año después logró el Metropolitano. Toda una hazaña.

En 1981 retornó a Quilmes, tras breves pasos por Newell’s y Estudiantes, y fue subcampeón del torneo de Primera B por lo que logró el Ascenso a Primera División. Al año siguiente sería el entrenador que ascendería con San Lorenzo, el primer grande en irse al descenso.

En 1985 agarró el timón de Argentinos, que venía de ser campeón del Metro 84 con Roberto Saporiti como entrenador. Con Yudica, el Bicho obtuvo el Nacional de ese año y luego se metió en la historia grande al ganar la Libertadores, por penales ante el América de Cali. Aún se recuerda el partidazo con la Juventus en Tokio, por la Intercontinental, donde el conjunto de La Paternal le jugó de igual a igual a un equipo que tenía a Platini y Laudrup, entre tantos cracks. Finalmente fue 2-2 y perdió por penales.

“Me quedó esa espina clavada. Argentinos jugó muy bien. Juventus también. En los penales ganaron ellos. ¿Y qué pasa con eso? No me cambia mi manera de pensar. No tengo dudas. Especular nunca fue lo mío. Nunca. Así gané y perdí, con toda la tristeza que significó perder aquella final. En los vestuarios, estábamos muertos. Pero aunque parezca mentira, enteros”, había contando en una nota a diario Popular en plena pandemia.

En la temporada 87/88, en su tercer ciclo al frente de Newell’s, fue campeón del torneo de Primera División y luego llegó a la final de la Copa Libertadores, donde el conjunto rosarino ganó 1-0 en la ida ante Nacional pero cayó 3-0 en la revancha en el estadio Centenario.

Diez años después, en 1998 y al mando del Toluca de México, se retiraría del fútbol. “No me puedo quejar. Me fue bien. Jugando y dirigiendo. Eso sí: siempre respetando una línea y estilo de fútbol. Una manera de jugar. Lo que me genera orgullo es que nunca me traicioné. Ni quise ganar partidos o títulos haciendo lo que no sentía”, declaró en una frase que define claramente su forma de pensar. Hasta siempre, Piojo.

FUENTE: https://www.ole.com.ar/informacion-general/piojo-yudica-murio-futbol-argentino_0_gdiq4EWzT.html

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